viernes, 14 de diciembre de 2012

Día 75. Golpeando a una amiga en la cabeza


Como continuación del blog anterior, camino uno de los puntos en recuerdos:
En el colegio le pegué a una amiga en la cabeza con la mano muy fuerte – reacción de enojo y buscar control hacia ella por sentir que yo perdía el control de alguna manera sobre ella.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma enojarme conmigo misma por sentir por dentro un cúmulo de reacciones, en mi estómago, pecho, y todo el cuerpo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haberle pegado en la cabeza a una persona con fuerza, con la intención de hacer daño y de que le doliera, por no haber sido responsable desde un principio y haber detenido la acumulación de pensamientos y emociones dentro de mí, donde en un instante loo acumulé y saqué pegándole, justificando esa acción con que ella se estaba saliendo de control.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haberle pegado en la cabeza a una persona sin ponerme en sus zapatos y sin considerarla, ni considerar mi mano ni lo que estaba creando para mi, para ella, para la relación y lo que estaba aceptando existir, sino solamente seguía el impulso mental que vi en ese momento por no estar atenta al respiro/momento a momento.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber acumulado miedo hacia P mi amiga del colegio desde pequeña, cuando empecé a ver que se hablaba con más gente que yo en clase, y empecé a temer que se fuera con otras personas, donde pensé que si se iba con otras personas yo me quedaría sola y empecé a temer eso por ver que no me dirigía en cuanto a relacionarme con las otras personas, y, en lugar de haberme empezado a relacionar con los demás y a conocerlos realmente, participé en el temor de quedarme sola, y en buscar partiendo de ese miedo y temor, maneras de controlar a las personas que estaban a mi alrededor, como mi amiga, y usé el golpe y la fuerza buscando así tener control sobre ella.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber reaccionado con miedo cuando P se fueron otras personas luego de que yo le pegara en la cabeza, y haber experimentado soledad y haberme imaginado un futuro de soledad pero rodeada de gente en grupos, donde yo era la única que estaba sola y apartada en medio de tantos grupos, y al experimentarme así por un momento, sentí un cúmulo de emociones tales como tristeza, miedo, rabia, confusión, angustia,  ansiedad, temor, y vergüenza, con lo que le pedí perdón a P por haberle pegado en la cabeza, pero no había hecho yo siquiera la corrección a mi misma porque no me había perdonado a mi misma ni había entendido por qué lo hice ni las consecuencias, solamente me moví por el miedo, ahora, miedo a quedarme sola, con lo cual pedí perdón para no experimentar esas emociones de soledad, tristeza, dolor, confusión, vergüenza, etc.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no haber entendido que el perdón a uno mismo es la clave para volver a lo físico, y que a menos de que caminemos todo el proceso y entendamos la mente cómo funciona, todo lo que experimentemos dentro pueden ser acumulaciones, loops, sistemas, resonancias, etc, y que en realidad no somos vida por el momento.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma justificar los actos de violencia, agresividad y brusquedad con que es porque experimento por dentro el impulso de hacer algo que lastime a otro o a mí, debido a las emociones o sensaciones que tenga dentro de mí, sin ver que son realmente sistemas que he creado partiendo del miedo a encararme a mi misma, y de cambiar, por buscar sobrevivir como energía y justificando las posesiones mentales, en lugar de respirar y caminar el perdón a mi misma viendo mi mente objetivamente en lugar de actuar partiendo de reacciones, miedos, etc.

Cuando y como me vea a mi misma pensando en ser agresiva con los demás, paro y respiro. Me doy cuenta de que he permitido que se acumulen puntos, por tanto reviso todo por medio de escribir, perdón a mi misma y me corrijo caminando por lo que he creado y tomando responsabilidad conmigo misma.

Cuando y como me vea a mi misma experimentado temor a quedarme sola y a tener sentimientos y emociones por estar sola, paro y respiro. Me doy cuenta de que siempre estoy sola, y me dirijo para ver qué es lo mejor para mí y para todos en cuanto a dónde situarme.

Cuando y como me ve a mi misma buscando que los demás me perdonen, paro y respiro. Me doy cuenta de que así estoy participando sobre el miedo de quedarme sola, y de perder aquello que creo que me define. En cambio, camino el perdón a mi misma y corrijo aquello que no sea lo mejor para mi y para todos.

Me comprometo a mi misma a detener la agresividad dentro y fuera de mí.
Me comprometo a mi misma a detener el temor a la soledad.

Me comprometo a mi misma a vivir el perdón a mi misma, en lugar de buscar el perdón de los demás.

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