viernes, 23 de noviembre de 2012

Día 68. Dolor de garganta y cuello por no expresarme



He venido experimentando hace un tiempo ya cierta incomodidad en mi garganta por dentro, hoy ya dije: es un punto que necesito revisar. Estaba en clase hablando con una compañera, hablaba bajo porque no quería que los demás supieran todo lo que decía, pero es clase de pintura con lo cual no era teórica de estar escuchando un profesor sin o de pintar, y yo estaba a su lado hablando, había gente alrededor y había bastante silencio.

Lo que vi que ocurrió fue que sentía como si escondiera mi voz, y noté dolor por dentro, era una tensión, sentía los músculos de la garganta recogidos, cerrados, la garganta como incómoda, y los músculos alrededor también.


Recuerdo ahora cuando empecé con mi pareja, que estaba empezando con él, y cuando hablábamos mi cuello lo ponía muy rígido, cuando hablaba con él notaba que mi cuello estaba tensionado, y la garganta por dentro también, era como que quería mantener una actitud o una especie de personalidad y al hacerlo forzara mi cuerpo de esta manera ciertamente incómoda.


También puede influir el hecho de que cuando empezara con el proceso de desteni aún no entendiera bien cómo respirar, y lo hiciera de una manera que no era del mejor beneficio para mí porque estaba a veces forzando el respiro para no "caer en la mente" que en ese entonces lo entendía como un constante esfuerzo por no pensar, que se tornó en resistencia a pensar, con lo cual fue resistencia a ver mis pensamientos, ver lo que me he permitido ser y ver lo que he creado, etc.


Así, una consecuencia funesta, lol en muchos sentidos, recomiendo que cuando se respire se haga de manera que uno se revise dentro de uno, que mire hacia adentro, en realidad cómo está, que sea honesto consigo mismo, en lugar de negar qué es lo que experimenta.


Lo que encuentro muy útil es que cuando veo que tengo energía por dentro, en mi pecho o estómago, sé que es una personalidad en la que estoy participando, entonces tomo esa energía con el respiro, la llevo hacia mi pecho, o si está en mi estómago en mi estómago, respiro allí, hacia ahí, y luego suelto esa energía con el respiro hacia afuera, la dejo ir. Y así detengo mi participación en esa energía, es cool.


Si es un pensamiento, pues se mira para adentro y se corrige, se detiene la participación en ese pensamiento.


Continúo con el dolor de garganta, se torna incómodo ya hablar. Si miro el pasado reciente, veo que me he suprimido mucho. Y que en el constante conflicto que he experimentado, por ejemplo ahora con las reacciones de mi madre hacia desteni, donde el conflicto en la casa se volvió casi continuo, noté que me dolía el cuerpo y la garganta a veces.


También, cuando lloro, lloraba o he llorado, la garganta me apretaba mucho, se cerraba, me dolía.


Otro recuerdo que surge es cuando salía con unas personas que cantaban en la calle, y me decían que cantara, pero yo no lo hacía, porque participé en miedo a sacar la voz. Entonces recuerdo un día específico en el cual no canté, y al no hacerlo pero estar constantemente queriendo hacerlo y mirando a ver cómo lo hacía, luego el dolor en mi garganta empezó, y me empezó a doler de repente, mucho. Y lloré, y me dolía más, como si me apretara por dentro.


Qué experimento con esto? miedo, a que mi garganta se dañe, a que no pueda hablar, a que siga así y me incomode hablar o que no pueda cantar.


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Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tener miedo de que las personas escuchen mi voz, por pensar que van a juzgar la manera como me expreso, en lugar de detener esos juicios yo misma y permitirme expresarme sin importar las reacciones de otros.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que lo mejor para todos es cuando permito que los demás con sus reacciones dirijan y controlen la vida, en lugar de ver que no me he permitido así expresarme por estar pensando que los demás van a reaccionar y temer eso, en lugar de respirar y mantenerme aquí siendo honesta conmigo misma expresándome sin detenerme ni limitarme ni temer que otros me griten, o se enojen, o me digan que me calle, o me miren de ciertas maneras que he definido como negativas.

Cuando y como me vea a mi misma suprimiendo mi voz en el momento de hablar, paro y respiro. Veo que al tratar de suprimirla estoy partiendo del miedo a las reacciones a los demás, con lo cual estoy temiendo de hecho mis propias reacciones ante las reacciones de los demás, entonces, paro, respiro y me mantengo aquí y me permito expresarme y hablar, sin acallar mi voz o tratar de hablar bajo incluso lastimando mi garganta. Me doy cuenta de que al no permitirme expresarme estoy dando poder a la mente para que me dirija y dirija el momento en lugar de ser yo la autora de mi vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma culpar a mi madre porque me haya dicho muchas veces: cállate. Y creer que por eso ahora estoy afectada de la garganta y que por eso siendo incomodidad en mis músculos del cuello y de la garganta, creyendo que al ella haber tenido reacciones a lo que yo decía, entonces eso hizo que yo tratara de suprimirme y suprimiera lo que decía, sin tener en cuenta que al culparla no estoy tomando responsabilidad por mí misma, ni viendo qué de lo que he dicho o hecho no ha sido en beneficio mío y de todos, y por tanto, corregirme.

Cuando y como me vea a mi misma culpando a los demás porque me digan que me calle, o me lo expresen o no me miren o no me hablen simplemente e interpretarlo como un: cállate, paro y respiro. Me doy cuenta de que al culpar a los demás no estoy tomando responsabilidad por mí misma y no queriendo hablar como una expresión de mi misma, sino en cambio buscando suprimir mi expresión. En cambio, me permito hablar, expresarme, o estar en silencio en honestidad conmigo misma aquí como el respiro.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear tensión por conflicto de cuando estoy en silencio y mi mente está en movimiento, por creer en el Chat mental y las conversaciones internas, creyendo que son reales e importantes y que lo que escucho de ellas tengo que decirlo, y buscar expresarlo y al experimentar el choque de ver que no son reales que no son lo mejor para todos, he creado conflicto interno, en lugar de mantenerme aquí como el respiro y no guiarme por el Chat mental o las conversaciones internas, o el conflicto de no saber si hablar o no, también de buscar acallar ese Chat mental y como no he sabido hasta ahora cómo trabajar con ello y como detenerlo, he creado el patrón de al escuchar el Chat mental tensionar mi cuerpo, sin consideración hacia la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer que me escuchen la voz todos y que se me oiga por todos, incluso sin revisar lo que digo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer hablar y que me escuchen cuando siento que no me están entendiendo o poniendo atención, sin ver por qué no me están poniendo atención o escuchando, para corregirme y mantenerme honesta conmigo misma en lugar de crear conflicto interno y chocque y tensión muscular al suprimir lo que tengo que decir o quiero decir, donde el Chat mental dice que lo diga pero no lo digo y creo resistencia al Chat mental, porque veo que no es lo mejor para mí ni para todos, sin embargo está el conflicto de ver que tengo que decir cosas que si sirvan, por tanto:

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma esconder mi voz para que no se escuche, y así estar lastimando mi garganta.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ligar la idea de hablar bajo con la idea de miedo por tanto crear conflicto dentro al hablar bajo pensando que si hablo bajo es por miedo, en lugar de hablar bajo como una expresión de mi misma en el momento entendiendo que puedo modular mi voz y no partir del miedo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma partir del miedo al hablar, o al no hablar, o al hablar en voz baja, en lugar de apoyarme como una e igual a mi garganta, mis cuerdas vocales y los músculos de mi cuello para expresarme como lo mejor para mí y la vida.

Me comprometo a mi misma a expresar lo que tengo que decir que veo que es lo mejor para mí y para todos, y cuando vea que lo mejor para mí y para todos sea estar en silencio, estoy en silencio como el respiro sin aceptar movimientos dentro o tensiones musculares o miedos de que no me escuchen o que no me pongan atención o que no me entiendan o que se resistan a mí, ya que veo que eso parte del ego, y del miedo a morir como ego.

Me comprometo a mi misma a detener el abuso a lo físico como tensión muscular en el cuello y en la garganta a través de escribir y caminar el perdón a mi misma y corregirme para limpiarme.

Continuaré revisando los puntos escritos al principio mañana.

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