miércoles, 21 de noviembre de 2012

Día 67. Miedo a tener piernas de gallina... juicios y separación.




Los juicios son otra forma de la mente de crear separación con los demás, con lo físico, el cuerpo de uno, se separa del mundo, aferrándose a ideas y creencias.



Otra "crítica" que recibí cuando era pequeña, por ahí a los 10 años fue que, según una amiga, unas niñas del colegio dijeron:
Laura tiene piernas de gallina.

Esto lo tomé como personal... no entendía cómo yo podía tener piernas de gallina. O cómo eran las piernas de gallina. O cómo alguien tenía piernas de gallina. Al darle vueltas tomé como conclusión el pensamiento de: no tengo piernas bien hechas, porque no parecen de humano o persona normal, sino de gallina, quizás porque me paro extraño, o camino raro... ¿?


Esto lo dijeron unas personas con las que no me llevaba "bien" en el sentido de ser amigas y hablar, sino más bien, estábamos casi siempre aparte, yo no les hablaba ni ellas a mí. Se habían burlado de mí alguna vez, y también me sentía rechazada por ellas, pero no me acercaba a hablarles no recuerdo demasiado pero, casi nunca.


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Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma separarme de mis piernas al pensar que no están bien hechas, no entendiendo que creé esta separación con mi cuerpo físico por crear los pensamientos y creerlos, donde no he tenido en cuenta mis piernas como unas e iguales a mí como a la vida, sino en cambio, las he usado para dirigirme según el interés personal no considerando todo por igual.


Cuando y como me vea a mi misma juzgando mis piernas por pensar que no están bien hechas, paro y respiro. Me doy cuenta de que son parte de la tierra y me apoyan y ayudan para trasportarme donde sea necesario ir, y entiendo que al haberme separado de ellas por juzgarlas, he abusado de mi propio cuerpo por creer y crear los pensamientos, alimentando la mente a partir de juzgar mi cuerpo. Entonces, me permito caminar una e igual a mis piernas y trascender los juicios de que he creado acerca de mis piernas y de todo lo físico.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma juzgar mis piernas y mi cuerpo para alimentar la mente con energía a partir de participar en pensamientos de juicios donde me he separado de mi propio cuerpo y de lo físico, incluso de mi mente, al permitir que tenga autoridad con decisiones que no considera a todo por igual.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haberme tomado como personal que me dijeran de pequeña que mis piernas parecen de gallina, y relacionar esto al pensamiento de que están mal hechas, no son como deberían ser y no son aceptables. En lugar de respirar y mantenerme aquí como la honestidad conmigo misma, no aceptando nada menos que la vida, entendiendo que al participar en estos pensamientos creé separación conmigo misma.

Cuando y como me vea a mi misma tomando como personal lo que otras personas digan acerca de mi cuerpo, paro y respiro. Me doy cuenta de que no soy las críticas ni los juicios que escucho fuera o dentro de mí. Entiendo que la mente busca distraerme de la vida y de realizarme como una e igual a todo y cuanto existe. Por tanto, me comprometo a mi misma a detener toda distracción de la realidad que sea en forma de juicio, pensamiento, idea o creencia, y a revisar cómo me programé y cómo me separé de mí misma y de todo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que mis piernas simbolizan el miedo, porque me hayan dicho que tengo piernas de gallina, no viendo que esto es una idea y creencia, ya que las gallinas son animales como uno e igual a mí, seres vivos y que toda idea o símbolo que se le haya puesto a la palabra ‘gallina’ o al animal, es una creación de la mente que ha creado separación por sentirse superior que el resto de los seres de la Tierra, en lugar de ver que todo lo que se ve o percibe ver, es un reflejo de lo que existe dentro, por tanto el miedo que se cree que simbolizan las gallinas y la palabra gallina al ligarla a la palabra ‘miedo’, es un reflejo de los humanos y lo que hemos permitido.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar que lo que dicen los demás acerca de mi cuerpo es real y creer que soy inaceptable físicamente por pensar que algunas partes de mi cuerpo parecen inferiores a las partes del cuerpo de otras personas, en lugar de ver que esa separación la creé en mi mente y no es real.

Me comprometo a mi misma a detener la separación que he creado al creerme inferior a los demás físicamente, por ver que mi cuerpo es distinto de los cuerpos de los demás, y por haber creído que existen cuerpos superiores a otros, creando polaridad y saltando de un extremo al otro. Entiendo que jamás he vivido por estar distraída en pensamientos, por tanto, me comprometo a mi misma a nacer como la vida a través de caminar mi proceso de perdón a mí misma.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma juzgar a las gallinas y pensar que son feas y que sus piernas son feas, creando separación con las gallinas y creando la polaridad de fealdad y belleza, en lugar de respirar y mantenerme aquí en honestidad conmigo misma.

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