martes, 23 de octubre de 2012

Día 54. Experimentando soledad ligada a tristeza





Hoy estuve en una clase con personas que ya he visto, y experimenté agobio porque no me saludaran específicamente y eufóricamente, además de que hablaran entre ellos y luego experimenté emociones por dentro.
Tengo pensamientos como:

Será que no les agrado, pero por qué?
Será que perciben en mí algo que no les gusta?
 Será que les parezco boba, tonta o algo?

Y luego, cuando hablaba, sentía que no me prestaban nada de atención. 
Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tomar como personal cuando las personas no me saludan.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma pensar que no soy de agrado para los demás y pensar que no les brindo buena compañía por más que me esfuerce, porque no me dirijan la mirada y no me pregunten cosas sobre mi vida, o no me hablen, en lugar de apoyarme a no quedarme de lado.

Cuando y como me vea a mi misma teniendo miedo de quedarme sin un grupo o de lado, sola, paro, respiro y veo la realidad en lugar de caer en emociones y pensamientos.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que las personas no me ponen atención, y que a pesar de que yo hable claro y alto, van a pasar de mí o no me van a poner atención, en lugar de expresarme sin esperar nada a cambio, y deteniendo la adicción a la mente y a las emociones "negativas", donde quiero buscar sentimientos "positivos" como sentir que la gente me escucha y que soy importante para los demás, en lugar de mantenerme aquí estable y no depender de otros, o de cosas externas a mí para que me digan quién debo ser.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma experimentar agobio cuando estoy con las personas que hablan entre sí y no me dirigen la mirada, por tomarlo como algo personal donde veo lo peor por venir, me veo aislada y separada de los demás, en lugar de respirar y apoyarme en lo que hago y participar, sin esperar nada a cambio.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma hacer que mi felicidad dependa de los demás.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma excluirme de participar con los demás, por miedo de que tengan pensamientos acerca de mí y de cómo crean que yo soy, en lugar de detener los juicios hacia mi misma yo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma juzgarme pensando de mí que le debo parecer a los demás boba, tonta o aburrida, cuando las personas no me dirijan la mirada al hablar o no me hablan directamente a mí, o no me pregunten cosas sobre mi vida, que tomo como personal hasta el punto de experimentar emociones de tristeza y querer llorar lamentándome de cómo ha sido mi vida y mis relaciones, en lugar de apoyarme aquí con el respiro a mantenerme aquí y participar en lo físico entendiendo que los juicios hacia mí los detengo yo y entender que creé esos miedos por el miedo a quedarme separada o dejada de lado sin poder participar en grupos donde en un futuro pueda tener dinero y apoyarme físicamente.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definirme como boba.

me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definirme como tonta.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definirme como aburrida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tener miedo de que los demás me dejen de lado, sin ver que soy yo quien debo moverme físicamente y posicionarme en el mundo para apoyarme.
Cuando y como me vea a mi misma teniendo miedo de que los demás me dejen de lado, paro y respiro. Entiendo que ese miedo lo creé por temer mis propios juicios hacia mí, donde si veo que no pertenezco a un grupo, o si no tengo algunos amigos, pienso que no merezco la pena, y adquiero una personalidad de seria, callada y silenciosa, donde los demás se ríen pero yo me quedo seria, y donde los demás conversan pero yo estoy en el chat mental pensando que no puedo entrar en esas conversaciones por creer que no me van a escuchar.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber tenido miedo de saludar a personas desde el primer curso de universidad, donde por pasar de largo y no detenerme a conversar, creé fricción dentro de mí hacia estas personas y miedo a verlas y miedo a que me vieran, ceando consecuencias para mí donde al estar en la universidad caminando por los pasillos sola, y ver a estas personas, seguía inmediatamente derecho, y por dentro juzgándome y pensando que me juzgarían, y, donde no cuestioné por qué hacía ese movimiento de pasar de largo tan automático, en lugar de entender que las relaciones son importantes en el mundo, y para eso es necesario conversar con las personas.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma haber creído que tenía que dar una imagen de mí a los demás, y que aparentar ser segura de mí misma y saber lo que quería, cuando de hecho por dentro estaba participando en chat mental sin ver la realidad, y suprimiendo el miedo por no querer verlo ni siquiera yo misma, y así, tener miedo de que otros lo vieran, con lo cual, no hablaba con las personas sino que seguía derecho, y por dentro queriendo hablar y comunicarme, pero juzgándome todo el tiempo con lo que me dirigí por estos juicios y miedos en lugar de detenerlos, respirar y cambiar.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer aparentar ser segura de mí misma y querer generar en los demás la idea de que soy alguien decisiva y segura, cuando de hecho por dentro he estado experimentando pavor, temor, arrepentimiento, culpa, vergüenza, remordimiento, miedo, angustia y nervios, y en lugar de exponerlos ante mí misma para corregirme, lo que he hecho es suprimirlos y ser dirigida por la mente y el ego tratando de parecer continuamente segura de mí misma.

Cuando y como me vea a mi misma queriendo aparentar ser decisiva y segura de mí misma, paro y respiro. Me doy cuenta de que esta imagen y apariencia proviene del miedo a exponer ante mí lo que he suprimido al no permitirme expresarme, por creer que soy todos estos juicios, miedos, emociones y sentimientos, en lugar de expresarme físicamente y detener la mente. En cambio, entiendo que no soy estos juicios, ni estos miedos, ni estas emociones ni sentimientos. Me muevo a mi misma para detenerlos y cambiar.

Me comprometo a mi misma a apoyarme en grupos donde pueda tener apoyo en el sistema y apoyarme físicamente.

Me comprometo a mi misma a detener la dependencia de los demás.

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