lunes, 20 de agosto de 2012

Día 43. Rabia y enojo. Perdón a mi misma




Me perdono a mi misma que me he permitido y aceptado a mi misma existir en y como la rabia.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma existir como el enojo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que el enojo existe.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definirme como una persona enojada y malgeniada.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma participar en la rabia y el enojo.

Cuando y como me vea a mi misma experimentando enojo y rabia, paro y respiro. Me doy cuenta de que la rabia la creé a partir de no caminar en honestidad conmigo misma y perder respiros, acumulando capas de enojo y rabia, y suprimiéndolas, pero me doy cuenta de que puedo caminar a través de la rabia y detenerla, entendiendo cómo me programé por medio de escribir y caminar el perdón a mi misma.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma reaccionar con rabia y enojo ante las situaciones donde siento que no tengo poder, en lugar de respirar y retomar mi poder por medio de confiar en que no voy a acceder a la destrucción de la vida, sino a crear una vida digna para mí y todos.

Me perdono a mi misma que me he aceptado y permitido a mi misma dirigir el enojo y la rabia que he creado hacia otros, en vez de ver que esta rabia y enojo en mí ha sido manifestado por mí a través de participar en pensamientos.

Cuando y como me vea a mi misma participando en pensamientos, paro y respiro. Me doy cuenta de que al pensar, no estoy atenta a la vida, y luego como consecuencia tengo enojo y rabia por haber accedido a dar mi poder a la mente, y por lo que he aceptado que exista en el mundo.
En cambio, me muevo a mi misma para cambiar, respirar y ser constante en mi aplicación para no usar el enojo y la rabia como una excusa para mantenerme “hundida”, sino pararme en todo momento.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitir el enojo y la rabia en los demás y así validar la existencia de la rabia y el enojo dentro de mí.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con el sistema monetario, en vez de dirigirme para vivir en el sistema y poder cambiarlo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma dirigir el enojo y la rabia hacia el sistema monetario del mundo, por no querer tomar responsabilidad por lo que existe actualmente.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con Dios, y dirigir el enojo y la rabia hacia un Dios que ni siquiera existe, por haber creado el personaje de frustración y de queja, donde me quejo por experimentar frustración que ligo a enojo y rabia, por ver cómo funciona el mundo y quién supuestamente tengo que ser yo, donde me frustra ver que ejerzo presión sobre mí para tratar de llenar todos los personajes que he creado para sobrevivir, sin ver que he estado viviendo como un sistema que busca sobrevivir, y no he tenido en cuenta la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con mis padres, y dirigir el enojo hacia mis padres.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con mi pareja y dirigir el enojo hacia mi pareja.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma participar en pensamientos para generar enojo y rabia para destruir la vida y las relaciones, en lugar de respirar y sembrar y cosechar relaciones de apoyo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada conmigo misma y dirigir el enojo y la rabia hacia mí, en lugar de usar esta rabia para pararme y decir: ‘Hasta aquí no más”, y detener la mente.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con el mundo y dirigir la rabia y el enojo con el mundo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con la humanidad, y dirigir la rabia y el enojo hacia la humanidad.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con el gobierno, y dirigir el enojo y la rabia hacia el gobierno.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con los medios, y dirigir el enojo y la rabia con los medios.

Me perdono a mi misma por NO aceptarme y permitirme a mi misma darme cuenta y entender que dirigir la rabia y el enojo hacia algo o alguien separado de mí es una declaración de culpa, en lugar de yo tomar responsabilidad conmigo misma por mí aplicando el perdón a mi por aceptar y permitir la rabia en mí, por participar en pensamientos, y así parándome por la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no ver que la rabia y el enojo existen por que no me he permitiro tomar responsabilidad conmigo misma por mi vida en honestidad conmigo misma.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma tener rabia y enojo con las personas que me observan en la calle al caminar, por creer que piensan cosas, y culparlos, en vez de darme cuenta de que –son la mente, la misma mente que yo he aceptado y permitido en mí.

Me perdono a mi misma por NO aceptar y permitirme a mi misma ver y entender que estar enojada y con rabia hacia alguien o algo separado de mí, no me lleva a ninguna parte, sino a tener más enojo y rabia. En vez de ver que debo pararme y no aceptar nada menos de lo que soy.

Me perdono a mi misma que NO me he aceptado y permitido a m imisma ver que estar enojada o con rabia hacia algo o alguien separado de mí hace que le de el poder a eso que “me enoja” para que exista, en vez de yo tomar mi poder y pararme por quien soy, apoyándome con el perdón a mi en honestidad conmigo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con el pasado y dirigir el enojo y la rabia hacia el pasado, no viendo que soy responsable aquí en cada momento y que no soy la rabia.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar enojada con mi cuerpo y dirigir el enojo y la rabia hacia mi cuerpo.

Me comprometo a mi misma a tomar responsabilidad por todo y cuanto existe.

Me comprometo a mi misma a crear un sistema igualitario donde todos podamos explorarnos y expresarnos en lugar de buscar sobrevivir. 

Me comprometo a mi misma a no aceptar más ser dirigida, controlada o desempoderada por la mente.

Me comprometo a mi misma a detener cada personaje que he creado porque veo que ejerzo presión y tensión sobre mí donde no soy la comodidad, sino la incomodidad, frustración, enojo y rabia. Por tanto, me comprometo a mi misma a caminar el proceso de detener los personajes de la mente para beneficiarme viviendo como una e igual a la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

ShareThis