jueves, 9 de agosto de 2012

Día 40. La preocupación como directora – Miedo a las cicatrices



Ok acabo de hacer algo muy absurdo, movida por la energía mental que creé, me quité las costras de las orejas que estaban cicatrizando. Ahora me arden un poco y, desde luego, no quiero que me quede cicatriz.
Todo fue ayer, cuando me quité los micropore de los lóbulos de las orejas por querer ver cómo estaban y por querer cambiar el micropore por crearme la idea de que tenía que usar otro tipo de cinta que tenía que ayudaba a cicatrizar mejor, lo que luego vine a ver bien que: ayuda a que las cicatrices mejoren, no a cicatrizar.
Entonces empecé a cambiar el micropore y vi que salían costras, aunque pequeñas. No me gustó esto nada. El doctor me había dicho que no me lo quitaba para que no se cayeran las costras, y yo, me lo quité.

Chat mental: “Así que solo queda esperar que cicatrice bien, que no quede una cicatriz, que todo salga bien, porque fui yo quien desaproveché el momento de curación por acelerarme”.

Con esto también estoy preocupándome, por pensar que desaproveché ese momento, cuando aún queda mucho tiempo para que termine de cicatrizar, por un lado, por el otro, poniendo atención sobre esto por estar desatenta aquí como el respiro, esto no ocurriría si yo fuera como una e igual a mi cuerpo, y no dejara todo a”la gracia divina”, a “lo que dios quiera que sea”, o “al destino”, o a la esperanza, a la fucking fe o a las consecuencias, consecuencias creadas por mí misma sin saber ni siquiera cómo.

Más Chat mental: “Ahora voy a apoyarme como una e igual a mi cuerpo en el proceso de curación, de sanación de la herida, que sé que mi cuerpo puede, es quitarme las ideas de que no va a salir bien, y que además yo al participar en la preocupación y en pensar que no va a salir bien, estoy creando exactamente eso, al no permitirme estar aquí como una e igual a la curación”.

Con este segundo párrafo, veo que lo que pretendo por medio del perdón a uno mismo es una solución mágica y repentina, un “milagro”. Buscando siempre soluciones “divinas”, casi literalmente, porque he estado buscando eso soluciones que sean divinas, por haberme definido como una imagen que quiere ser divina.

Y, también veo aquí, que al querer usar el perdón a mi misma con este fin y movida por el miedo (miedo a que quede una cicatriz) no estoy viendo qué es lo que en primer lugar causó todo este evento. Por qué lo hice así, cómo y por qué participé así en la realidad física.

Al crearme ideas de que voy a quedar con cicatriz, que voy a quedar con las orejas desiguales y con una cicatriz fea.
También es esto de por qué defino las cicatrices como feas?
Y por qué tengo miedo de quedar con cicatriz? Me he dejado condicionar por ese miedo y por el pensamiento de que algo muy malo va a pasarme.
  
También he estado preocupada por la reacción del doctor, de si se enoje conmigo por haberme quitado el micropore sin esperar que me lo quitara él. Haber pensado esto fue que yo misma sabía que no estaba considerando todo, y por tanto pensando que alguien se enojaría, creando esto, pero en mí, porque ahora me he enojado por esto también conmigo misma.

Cuando estaba quitándome el micropore para ponerle las otras gasas, pensaba: le diré al doctor: tomo total responsabilidad por haber hecho esto.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma moverme por la energía creada por la mente, en vez de ver que así no me estoy permitiendo ser la directora de mi vida.

Cuando y como me vea a mi misma siendo movida por la energía, paro y respiro. En cambio, tomo la decisión que sea lo mejor para mí misma y para la vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que por haberme quitado las costras de la piel, ahora no va a cicatrizar del todo, ni bien, sin ver que con este pensamiento me estoy limitando, no permitiendo a mi cuerpo expresarse como uno e igual a la vida, sino limitándome a un pensamiento.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma haberme quitado el micropore de las orejas sin haber considerado que si lo hacía, quizás podría quitarme costras de la cicatrización, con lo cual, podría quizás afectar el proceso de cicatrización.

Cuando y como me vea a mi misma tomando decisiones a partir de pensamientos, paro y respiro. Me doy cuenta de que los pensamientos y las opiniones no son de confiar, y reviso qué es lo mejor para la vida física y real.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma juzgarme por hacer cosas que los demás me han dicho que no haga, en vez de yo misma decidir qué hago y tomar responsabilidad por mis decisiones.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma ser acelerada y no esperar los resultados sino querer acelerarlos, sin tener en cuenta que todo requiere de un proceso.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma separarme de mi piel, en vez de ver que soy una e igual a mi piel.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear la preocupación, por temer que las cosas no salgan “como deberían”, sin ver que así estoy creando más desequilibrio al no estar atenta ocupándome de todo como una e igual, sino en la mente preocupada sin siquiera estar atenta a mi cuerpo.

Cuando y como me vea a mi misma participando en la preocupación, paro y respiro. Me doy cuenta de que puedo detener la preocupación, y ocuparme de la realidad física.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma desatender la realidad por creer en la gracia divina, y en los milagros.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear la fe y la esperanza, sin ver que así sólo estoy esperando, sin moverme aquí como lo mejor para todos.

Cuando y como me vea a mi misma participando en la esperanza, paro y respiro. Me doy cuenta de que para que todo cambie para lo mejor para todos, tengo que moverme físicamente y no esperar que algo milagroso o mágico ocurra.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que los eventos suceden porque Dios lo quiere así, sin ver que estoy abdicando mi responsabilidad y dando mi poder a una ilusión por creer que es más sencillo para mí dejarle todo a una idea, en vez de ver que yo soy quien participo en esta realidad física.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer que el perdón a uno mismo sea una solución mágica y milagrosa, sin ver que para que el perdón a uno mismo sea eficaz, tengo que vivirlo como yo misma.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma preocuparme porque no salga bien el proceso de cicatrización, en vez de apoyar mi cuerpo para que sane y detener la preocupación, al ver que no me apoya en nada.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma desear llenar una imagen de “divinidad” en donde me veo como una persona perfecta, sin ver que esta imagen es una ilusión, y al querer llenarla, me estoy comprometiendo en lo físico, y estoy poniendo la energía en eso, y no apoyando mi cuerpo como lo físico como la sustancia y ver que soy una e igual a la sustancia, pero que al querer llenar estas ideas estoy haciendo un mal uso de ésta.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer vivir preocupada por lo que sea, sin ver que eso me quita tiempo y que me separo de mí misma.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear la preocupación por el resultado del proceso de cicatrización, en vez de ver qué es lo que en realidad causó este evento y esta preocupación, ver qué me estoy mostrando a mí misma con esto.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma preocuparme por no ser perfecta, en vez de ver que la perfección es una idea de la mente, ya que el mundo me muestra cada día que no existe la perfección, porque ni siquiera nos damos los unos a los otros apoyo por igual.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma preocuparme por temer no llenar el ideal que creé en mi mente de cómo debería ser mi vida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma juzgar a las cicatrices como feas, sin ver que soy una e igual a las cicatrices.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a  mi misma temer las cicatrices por verlas como signos de imperfección, sin ver todas las cicatrices internas y externas que existen y ver que soy responsable por todas las cicatrices en cuanto a que no he cuidado mi cuerpo ni el mundo, por tanto, me comprometo a mi misma a cuidarme interna y externamente y a traer un sistema al mundo que cuide a todos por igual.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer la reacción del doctor cuando vea que me cambié los micropores, sin ver que es porque al hacerlo no consideré todo y por tanto no lo dirigí.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma enojarme conmigo misma por lo que he hecho, tal como quitarme el micropore, en vez de estar aquí y respirar, vivir mi perdón a mi misma y ver que sigo aquí, apoyarme en esta realidad física.

Me comprometo a mi misma a dirigir todo lo que haga con el respiro y con el principio de la vida.

1 comentario:

  1. Laura - sugiero revises el siguiente blog: http://vidaunoeigual.blogspot.com/2012/08/dia-58-apoyo-y-asistencia-y-como-uno.html

    Gracias por compartir.

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