domingo, 5 de agosto de 2012

Día 38. Escribir como una super herramienta, waw!!




Veo que solo ahora que estoy caminando este proceso, empiezo a escribir eficazmente. No tenía la costumbre de escribir jamás, y no había visto la importancia de escribir como apoyo, hasta ahora con desteni.

Vemos muchas cosas al día, dentro y fuera, pero nos los guardamos y se van quedando ahí, estancados, y pasan los días y no hacemos nada con lo que vemos, sabemos que algo no va… simplemente no va! Tantos altibajos, tantos movimientos, y no hemos visto lo que podemos hacer para detenerlo.

Podemos ver que durante el día en nuestras actividades, repetimos patrones mentales, ciclos emocionales, pensamietos y memorias, y así es como nos ocupamos continuamente, hasta el punto de volvernos adictos a las sustancias físicas que generamos con esto. De hecho buscamos las emociones, los patrones, los ciclos, las memorias, los pensamientos. Nos hemos vuelto unos zombies adictos.

Por ejemplo, un ejercicio práctico sería ponerse a ver una película. Ver quién es uno mientras ve la película. Ante qué reacciona. Se enoja, se resiente, le da miedo, angustia, desea lo que ve en la película, le da miedo sufrir lo que ve que sufren los de la película, se excita, siente felicidad, llora… quién es uno, en qué participa, QUÉ HA ACEPTADO QUE EXISTA DENTRO DE UNO?
Nos vamos llenando de capas y capas que no trabajamos, por irnos a dormir sin antes escribir. (lol, y es cierto).
Todas esas reacciones en realidad lo están controlando a uno. Mientras uno está ocupado experimentando las reacciones, el cuerpo sufre, y el mundo no cambia, mientras no hagamos algo cada uno.

Lo primero sería hacernos cargo de nuestra mente, que es la que está creando nuestra vida y el mundo.

Pero tenemos que aprender a escribir. No estamos acostumbrados a escribir, y cuando escribimos acerca de nosotros o de lo que pasa en el mundo no sabemos dirigirlo.

De pequeña tenía un diario, pero al verlo ahora veo que no sabía escribir ni trabajar con lo que escribía.
Viendo el diario de pequeña, solo escribía las acciones superficialmente, como: que me había despertado temprano para ir al colegio, luego comí arroz con lentejas y antes de dormir me lavé los dientes, lol. Cosas así.

Luego en otro diario que tuve más adelante, ya veo que empiezo a escribir sobre más detalles acerca de mi experiencia, no sólo lo que hice tal como ir a jugar o ver una película, sino quién fui yo mientras veía la película o jugaba con otros niños.
Ya no eran esas actividades, ya empezaba a escribir acerca de lo que sentía, lo que pensaba, deseos, lo que quería en el futuro, etc.
Y al no saber cómo dirigir mi escritos, veo como poco a poco se tornanban más emocioneles o sentimentales.

Veo en uno contradiciéndome por completo, en otros, fumada de marihuana, con escritos completamente absurdos y abstractos.
Y en la mayoría, escribiendo por el hecho de conformar un personaje, sin dirección alguna.

También veo que cuando escribía en los diarios que era donde más escribía algo mío, (de resto eran cartas a otras personas, o para trabajos de colegio o universidad) lo hacía para guardar mis experiencias en algún lado, partiendo del miedo, miedo a perder esas experiencias, a olvidarlas. Por guardarlas y mantenerlas de alguna manera “vivas”.

No nos han enseñado a escribir, en los diarios se puede encontrar mucho de la mente secreta, pero es como si fuera uno escribiendo como un coche en autopiloto y sin frenos.


Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma no revisar por medio de la escritura lo que veo en mí y en el mundo que es disfuncional.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma suprimir todos los movimientos internos que surgen desde que despierto hasta que me duermo, día tras día, así creando capas de patrones, en vez de revisarlos por medio de una escritura eficaz, para sacarlos en el papel /ordenador, y que no se queden dando vueltas en la mente, y así poder descansar, con el perdón a mi misma, y poder cambiar con las correciciones y soluciones a aplicar.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma sabotajearme al escribir buscando desahogarme, sin ver que así sólo me estaba enredando más en la mente, al no escribir eficazmente, por no dar dirección a mis escritos, ni llegar a realizaciones prácticas.
Cuando y como me vea a mi misma buscando desahogarme en mis escritos sin llegar a realizaciones prácticas ni soluciones, paro, respiro. Me doy cuenta de que así sólo me enredo más en la mente. En cambio, dirijo mis escritos viendo en lo que participo y viendo mis palabras, haciendo perdón a mi misma y corrigiéndome.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma haber escrito con el punto de partida de querer validar mi mente, en vez de escribir como lo mejor para mí, para verme a mi misma a través de mis escritos, donde puedo entender lo que hago y lo que he creado con mi participación, y llegar a realizaciones y a compromisos conmigo misma para cambiar por lo mejor para la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma haber escrito sin considerar todo por igual, en vez de ver a través de mis escritos cómo me estaba separando de la vida misma, y qué estaba creando como consecuencia de no dirigir mi vida, por participar en la mente día tras día, no teniendo un buen hábito como el de escribir, y por tanto creando capas y capas de patrones sin enfrentar.

Me perdono a mi misma por no haberme aceptado y permitido a mi misma darme cuenta de que escribir eficazmente y a diario es una herramienta útil práctica y es útil cuando llego a realizaciones, como forma de ver que lo que estoy haciendo al participar en la mente, y que para cambiar, he de respirar al escribir, y no en un estado emocional, para poder investigando en mis escritos qué es lo que me está molestando, cuáles son los patrones que estoy repitiendo, y qué me está dirigiendo y cómo me separé de mi misma.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma no querer ver que al escribir por querer guardar en los escritos las memorias y recuerdos como experiencias, por miedo de perderlas/olvidarlas, estaba permitiendo definirme por estas memorias, ligándoles emociones y sentimientos, por querer al volverlas a leer sentir que sigo viva, por miedo a dejar ir esas experiencias y no queriendo ver que no estaba escribiendo eficazmente para revisar las experiencias y las emociones ligadas a ellas, para poder vivir aquí en cada respiro como una e igual a mi cuerpo físico, en vez de ser controlada y dirigida por memorias y capas y capas de recuerdos.

Me perdono a mi misma por no haberme aceptado y permitido a mi misma ver que al escribir queriendo guardar las memorias por miedo de perderlas, estaba queriendo esconderme en memorias y en definiciones, por miedo a enfrentarme a mi misma aquí, viendo lo que he permitido al querer definirme por algo como las memorias.

Me perdono a mi misma por no haberme aceptado y permitido a mi misma ver que al escribir emocionalmente y queriendo sentir las emociones cuando escribía, estaba participando en expandir mi mente porque no estaba llegando a soluciones prácticas para detener esas emociones o sentimientos, sino participando en alimentar la mente.

Me comprometo a mi misma a investigar cada escrito de memorias y a ver de qué manera me programé.
Me comprometo a mi misma a usar la escritura como una herramienta para apoyarme.

Me comprometo a mi misma a escribir y revisar lo que veo en mí y en el mundo que es disfuncional, para llegar a soluciones prácticas. 



"Utiliza las palabras para reflexionar sobre uno mismo en honestidad como uno mismo -quien soy como la palabra viva, y el proceso será mucho más fácil." Bernard Poolman

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