jueves, 26 de julio de 2012

Día 35. Cirugía reconstructiva de orejas


Voy a tener una cirugía este sábado, y a partir de ello, han surgido varios puntos.
Después de escribir mi blog de las orejas, y revisando esta inseguridad al cogerme el pelo, y la cantidad de emociones ligadas a las orejas, investigué más este punto, pero me guié bastante por Chat mental, y en unos días donde no pude escribir, observaba – sin detener eficazmente los pensamientos, el Chat mental acerca de mis orejas.
“qué incómodo tener el pelo siempre en la cara”
“desde pequeña viviendo traumatizada con mis orejas”
“las he culpado por no mostrarlas y así he perdido muchas experiencias”
“he usado las emociones ligadas al hecho de que no me recojo el pelo ni muestro mis orejas, para martirizarme y para crear conflicto”.

Viendo cómo a partir de la primera cirugía hace 9 años, quedaron con una forma alargada, grande y salida, que igual dio la cirugía, porque seguía poniéndolas bajo mi pelo, solo que no estaban tan salidas como antes.

Fui a un médico especialista, para que me las revisara. Me dijo que la primera cirugía estuvo mal hecha. No hizo el objetivo que era reducir su tamaño ni que quedaran proyetadas hacia adelante, sino que además dejó cicatrices por la oreja, en el lóbulo y quitó cartílago, dándoles una forma forzada que no suelen tener las orejas.
Me sugirió una reconstrucción. Hablé con mis padres de este punto y me apoyan en la cirugía.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido verme a mi misma como una víctima de mi cuerpo y mis orejas, sin buscar soluciones efectivas para apoyarme como una e igual a mi cuerpo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma sentirme como una víctima de la sociedad por creer que si uno tiene algún defecto físico, no puede hacer parte de la sociedad, y haber participado en esa idea, sin detenerme y ver qué estaba aceptando ser.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma culpar mi cuerpo por lo que yo he aceptado, tal como participar en alejarme de las personas, en sentirme inferior, en querer sentirme superior, en crear Chat mental acerca de mí y de los demás, y por no haber querido tomar responsabilidad por mí como yo misma, haber culpado mi cuerpo, separándome de mi cuerpo como de mí.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma crear el trauma a partir de no respirar y participar en Chat mental, donde tomo un evento y lo amplifico en la mente, creando emociones relacionadas al evento y recuerdos y memorias, a través de la energía que genero abusando de la sustancia, y así para mantener el “trauma”, usándolo para no pararme por la vida, justificando y excusando el no cambiar, y caminar como una e igual a la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma crear conflicto interno y externo, y usar mis orejas como excusa de por qué creo el conflicto, con pensamientos tales como: “no puedo hacer nada por mis orejas”, o “soy diferente de los demás y eso significa que debo estar aparte y mostrarme como diferente”.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma crear emociones alrededor de recuerdos de momentos en los cuales usé la justificación de que no podía participar en ciertas cosas por mis orejas, ligando esos recuerdos a emociones de tristeza, de enojo, de rabia y resentimiento, por creer que me perdí de las experiencias, lo cual significa que sólo he querido experimentar experiencias energéticas, y como he creído que hay un punto que no me permite experimentar energía, me he retraído y suprimido, así igualmente participando en experiencias energéticas de enojo, rabia, resentimiento, tristeza y miedo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer expresarme a mi misma como la vida pero buscar hacerlo a través de la energía, justificándolo como que es lo que siempre he conocido, sin ver que se requiere de un proceso para desmantelar cada punto de energía, y así poder volver a crearme teniendo en cuenta toda la vida y lo mejor para todos.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma experimentar nervios por realizarme una cirugía en las orejas, por haber ligado la palabra cirugía – a algo peligroso.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer la anestesia y temer los efectos en mi cuerpo, sin ver que estoy dirigiendo la cirugía de manera tal que no falten detalles por tener en cuenta, para que no sea hecha a partir de aceptaciones y permisiones creando efectos y consecuencias, sino que sea dirigida.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear los nervios relacionándolos a la cirugía de las orejas.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma permitir que influya en mí el hecho de tener una cirugía en las orejas, por crear la separación con la cirugía de orejas, y haberla definido como algo malo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma estar insegura de las decisiones que tomo.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma definirme como superficial por hacerme una cirugía reconstructiva en las orejas.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma verme como una víctima de los doctores, sin ver que soy una e igual a ellos.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear emociones a partir de que me voy a hacer una cirugía en las orejas, de miedo de lo que ocurra.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear proyecciones futuras de cómo puede salir la cirugía, tales como imágenes de durante y después de la cirugía, en vez de mantenerme aquí como el respiro.

Me comprometo a mi misma a detener las proyecciones futuras acerca de cómo será durante y después de la cirugía.

Me comprometo a mi misma a detener el miedo a la cirugía, y a apoyarme a caminar la cirugía con el respiro.

Me comprometo a mi misma a detener los pensamientos de que soy especial y que merezco un trato mejor que los demás, porque me doy cuenta de que soy yo como ego queriendo sentirme superior y queriendo sobrevivir.

Me comprometo a mi misma a detener los pensamientos de muerte y de sufrimiento, porque me doy cuenta de que soy yo manipulando las decisiones que tomo participando en el miedo de lo que pueda pasar.

Me comprometo a mi misma a detener el personaje “víctima de la sociedad” y el personaje “víctima de mi misma”, y a tomar responsabilidad por mí misma.

Me comprometo a mi misma a ver, entender y darme cuenta de que soy una e igual a todo y cuanto existe.

Me comprometo a mi misma a detener todos los recuerdos y memorias en forma de traumas que haya creado.

Me comprometo a mi misma a detener el deseo de vivir experiencias energéticas, porque me doy cuenta de que para expresarme como una e igual a la vida, lo hago a través de la honestidad como yo misma, sin necesidad de energía.

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