martes, 10 de julio de 2012

Día 28. ¿Les caigo mal? ¿No les agrado?


A veces al comunicarme con algunas personas, o cuando hablo con muchos o frente a un grupo, viendo que los ojos de los demás están posados sobre mí, experimento cierta angustia, cuando la percepción de que no le agrado a alguien, surge.
Percibo que una persona me mira mal o está seria.

Me ha pasado en varias ocasiones, y percibo que ‘esa’ o esas personas tienen algo en contra de mí, que están viendo algo de mí que no les gusta, que se sienten incómodas cerca de mí, y que les desagrado.

Siento incomodidad dentro de mí por percibir esto, no sabiendo bien qué hacer, cómo hablarles a aquellos que percibo que no les gusto, si mirarlos o no, o si me están entendiendo cuando hablo.

Percibiendo que esperan algo de mí y les he decepcionado, o que ya tienen una idea de mí y que se les quedó metida y no hay cómo comunicarme con ellos sin sentir que me están juzgando.

Aunque pueda continuar hablando, veo cómo en mi mente se queda este punto de: esta, o estas personas me están juzgando, piensan algo de mí, o les caigo mal. Entonces ese punto se queda allí y veo que quiero entender esa sensación, por qué está ahí, el conflicto, como si me presionara a mí por dentro, como si no pudiera estar tranquila hablando con todos de igual a igual sino que siempre hubiera algún fallo.

Veo cómo influye en mí la percepción. Cambio mi movimiento, me experimento incómoda.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma reflejar en los demás lo que he creado con mi mente como percepciones de mí misma, y creer que las personas me están observando de la manera como me observo yo en mi mente.
  
Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear percepciones, ideas, creencias y juicios acerca de mí y sobre mí en mi mente.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma separarme de mí al participar en crear ideas y creencias acerca de mí.
  
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma crear definiciones de lo que creo que soy, basándome en lo que creo que tengo que ser y en cómo me he experimentado a lo largo de mi vida. No viendo que todo ha sido creado por la mente y yo he participado en el sistema de creencias donde no he tenido en cuenta la vida por seguir la programación donde tendría una seguridad fija, por participar en el sistema y definirme, así manteniéndome atada y encarcelada por mí misma, porque cada vez que un cambio estuviera cerca, no respiraba y elegía la vida y la expresión como yo misma, sino me continuaba basando en definiciones de mí para moverme e interactuar.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que una vez que un pensamiento surge en la mente, ya no hay manera de comunicarse efectivamente ni de forma directa, en vez de ver que estoy aquí como lo físico y real y que al participar en los pensamientos estoy aceptando el mundo actual donde la comunicación no es efectiva, por dejarnos influenciar por los pensamientos y guiarnos por la mente en vez de considerar toda la vida por igual.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer sentir incomodidad y sentir que algo falla, por haber creado la idea de que siempre tengo que generar un ambiente positivo y agradable.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer hablar frente a grupos de personas por haberme definido como tímida, insegura y vergonzosa.
  
Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer lo que las personas piensen de mí cuando hablo frente a ellas.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer lo que las personas perciban de mí cuando hablo con ellas.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer la mente de las personas, por temer mi propia mente, y por no dirigirla.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma influenciar mi expresión al participar en la mente en ideas de que le caigo mal a las personas con las que hablo, o que me observan, en vez de mantenerme aquí como el respiro.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma influenciar y comprometer mi movimiento por no estar atenta al respiro, momento a momento, aquí como la vida deteniendo la mente y los patrones, sino irme a participar en la energía creada con la mente donde experimento el mundo a través de los ojos de la mente.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma crear la incomodidad por las percepciones de que no le gusto a algunas personas, que les caigo mal o que no les agrado, y creer que son reales esas ideas.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma querer forzar mi cuerpo para cambiar la percepción de que le caigo mal a las personas, y tener la percepción opuesta, como polaridad, creyendo que si me esfuerzo y que si fuerzo mi cuerpo y movimientos para agradar, lo conseguiré, no viendo que lo que en realidad estoy buscando con eso es aceptación a mi misma que no me estoy dando sino que estoy buscando por fuera de mí, pero al no permitirme aceptarme como me he creado y al estar queriendo sentirme aceptada por fuera de mí, veo choque porque la idea que tengo de aceptación no es igual a lo que percibo, y entonces genero angustia buscando positividad, con lo cual la fricción termina en una percepción opuesta a la negativa donde de nuevo me siento aceptada, pero cuando esa sensación baja, de nuevo hago lo que sea por buscarla, así tenga que destruir mi cuerpo y succionar mi sustancia para generar energía.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma desear agradar a los demás y estar buscando sensaciones positivas, en vez de mantenerme aquí como el respiro como lo mejor para todos donde puedo dirigirme a mi misma como una e igual a la vida y donde la sustancia de vida no es abusada de ninguna manera.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma temer decepcionar a las personas.

Me perdono a mi misma por aceptad y permitirme a mi misma sentir culpa por creer que no le caigo bien a algunas personas, no viendo que así estoy alimentando mi mente y la mente de los demás.

Me perdono a mi misma por aceptar y permitirme a mi misma creer que cuando las personas están observándome y no se mueven demasiado o están mirándome serias, es porque están juzgándome y porque no les gusto ni agrado, no viendo que son percepciones de mi mente y que al participar en ellas no me permito conocer a las personas por juzgarlas por creer que me están juzgando, y tampoco me permito expresarme como una e igual a la vida.


Cuando y como me vea a mi misma teniendo percepciones de que le caigo mal a las personas con quienes hablo, paro, respiro y me quedo aquí, ya que veo que son percepciones de la mente y no son reales.

Me comprometo a mi misma a cambiar y a dirigir mi mente como lo mejor para todos.

Me comprometo a mi misma a detener los juicios, las definiciones, las creencias, las ideas y las percepciones acerca de mí que he creado durante mi vida por participar en la mente.

Me comprometo a mi misma a detener los juicios, las percepciones, las ideas y las creencias acerca de los demás.

Me comprometo a mi misma a detener las percepciones e ideas de que no le agrado a algunas personas o de que les caigo mal o no les gusto. 

Me comprometo a mi misma a detener los deseos de agradarle a los demás, y a detener el abuso a las sustancia, solo por querer conseguir una sensación energética positiva.

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