domingo, 3 de junio de 2012

Día 25. Preocupación


Apenas me desperté de la cama, ví lo preocupada que estaba, teniendo pensamientos de preocupaciones, por el futuro y el pasado, por lo que he hecho y por lo que vendrá. Me di cuenta de que tengo resentimiento por el pasado, por haber estado “perdiendo el tiempo” y que sigo culpando a los demás. La preocupación era fuerte, en el pecho. Y la llevo sintiendo durante un largo tiempo, pero no he cambiado, porque siempre he pensado que no pasa nada que si es por algo es normal ya que la mente debe estarme mostrando puntos que tengo que trascender.

Hubo un tiempo cuando empecé con el proceso, que me despertaba ansiosa y me dormía ansiosa.
Pensamientos de que si va a pasar esto, si va a pasar lo otro, si me voy a enfermar, si a mi madre le va a pasar algo, si mi relación va a fallar, que si voy a envejecer, etc etc etc.

Y eran cosas que no podía controlar, no podría porque no era algo que yo decidiera o que yo pudiera manejar, ni siquiera que ese fuera el momento de decidir algo y de hacer algo… porque eran momentos justo como cuando me iba a dormir o a despertar, que no tenía opción sino de eso, me frustraba muchísimo y a pesar de que respirara no paraba esa pensadera, a pesar de que respirara, e hiciera auto perdón, ahí seguía la preocupación, y además con el miedo de que era antes de dormir, o antes de despertar, pensando que me haría daño al cuerpo.

Lo veo como un punto muy grande de auto manipulación, auto sabotaje y querer controlar las cosas y sentir frustración por no poder.

Cosas que puedo hacer para detener esa preocupación antes de dormir – no mirarme en el espejo pensando: si estaré enfermando, si estaré mal del cuerpo, etc.
No quedarme mucho tiempo por ahí antes de dormirme.

Al despertarme y ponerme de pie, y despertar con un buen respiro! no ir de nuevo a la cama a dormir.

Gran parte de lo que me asusta de esto es que he participado en esto por un largo tiempo ya. En la preocupación en general.
He querido dirigir, pero he sentido que el día se pasa rápido, que no he podido cambiar todo en tan poco tiempo como quisiera, y que eso ha creado en mí que quiera físicamente cambiarlo por medio de la preocupación. Ha llegado a ser tan grande y constante, que desde luego lo que he estado haciendo es forzarme a querer ver esos puntos y cambiarlos de alguna manera, porque la preocupación que generan ha sido tan mental que he querido cambiarlos mentalmente, y constantemente, sin decir: ok hoy tomo un punto, mañana otro, etc.

He tenido dolencias en todo el cuerpo hubo un tiempo donde estaba tan tensionada… es también como que me acuerdo de todo el daño que me he podido estar haciendo y me dan ganas de enojarme y sentir tristeza, como si sintiera que es lo que tengo que hacer, como si eso me fuera a dar una experiencia de que estoy haciendo algo por lo que pasó, sé que no puedo corregir lo que pasó, incluso cuando mi intención era “buena” me hacía daño mentalmente. Y también reprochándome cosas del pasado, y con miedo al futuro.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma preocuparme, ser la preocupación y crear la preocupación.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma querer pre-ocuparme de las cosas y generar angustia y frustración porque no puedo ocuparme en ese momento de lo que tengo pendiente por hacer, y es imposible pre-ocuparse, ya que lo pendiente se resuelve ocupándose en el momento debido, y no antes, ya que al ser así es de forma mental generando energía en el cuerpo creyendo que así solucionaré algo, sin ver que estoy aquí en cada respiro caminando momento a momento.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma preocuparme y generar ansiedad, angustia, frustración y miedo, al pensar en situaciones hipotéticas que no quiero que ocurran, porque me he definido como y con estas relaciones mentales, así manipulándome y sabotajeándome con miedo de que ocurran, porque sé que ocurran o no hay algunas que no dependen de mí, y otras que sí, y en cualquier caso, soy yo quien soy responsable por mí y me dirijo momento a momento.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma preocuparme por el pasado, sin ver que ahora está aquí en forma de consecuencias, para que yo lo corrija y corrija las consecuencias como yo misma.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma preocuparme por el presente por ver las consecuencias, y manipularme pensando que el presente lo voy a crear como una continuación del pasado donde los eventos no los dirigí como lo mejor para todos, creando consecuencias en el presente y creyendo que no voy a pararme por la vida, sin ver que cada respiro estoy aquí y que tengo que cambiar las consecuencias y detener los patrones.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma preocuparme por el futuro, por miedo de ver las consecuencias del presente y creer que no soy capaz de corregirme y creer que voy a vivir los mismos patrones del pasado, y a crear situaciones de angustia, miedo y ansiedad, sin ver que al pensar en cómo será el futuro ya lo estoy creando.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma tener resentimiento por el pasado, y no querer soltarlo, por tener la creencia de que si lo suelto, no voy a poder ver qué creé, qué hice y cómo lo creé, sin ver que el proceso es respiro a respiro, y las memorias salen en momentos donde me muestro a mi misma lo que debo corregir.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma querer controlar a las personas y lo que hacen y les ocurre.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma querer controlar mi cuerpo, por querer manejar y manipular la expresión de mi cuerpo, la imagen de mi cuerpo, las sensaciones de mi cuerpo y los dolores de mi cuerpo, por haberme separado de mi cuerpo y tener miedo de ser una e igual a mi cuerpo y tomar responsabilidad por mi misma como mi cuerpo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma querer controlar la muerte y el envejecimiento.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma no detener la preocupación por creer que de alguna manera me ayuda, apoya o me protege de situaciones futuras.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma no detener la preocupación a pesar de ver la ansiedad, angustia e incomodidad que produce, y del daño que hace a mi cuerpo, y permitirme tener miedo del daño que haga la preocupación, en vez de detenerla, respiro a respiro y punto por punto con lo que he participado en preocupación.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido luchar contra la preocupación y angustia, en vez de abrazarme incondicionalmente y mantenerme aquí como el respiro y dejar ir la preocupación y angustia.


Me perdono por haber aceptado y permitido a mi misma querer ocuparme de todo en el momento “ya” sin tener en cuenta que todo tiene un momento para hacerse, y así generar energía de angustia por no poder solucionar las cosas cuando mi mente dice que tengo que hacerlo.

Me perdono por haber aceptado y permitido a mi misma tener miedo de la muerte de mí y de los demás, por haber creado relaciones mentales con todo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma automanipularme y sabotajearme queriendo generar energía de angustia, tensión y preocupación al pensar en lo que pueda pasarme a mí como a los demás, en situaciones futuras y en las consecuencias del presente, sin tener en cuenta lo físico.

Me comprometo a mi misma a detener la pre ocupación mental y a ocuparme de lo real y físico en cada respiro.

Me comprometo a mi misma a dejar ir el miedo de pérdida.

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