lunes, 28 de mayo de 2012

Día 23. Me voy de casa



Anoche me dijeron que me vaya. Ahora que tengo que irme de esta casa en unos 3 meses, y no tengo trabajo, surgen más puntos. Todo ocurrió cuando ayer sucedió algo que según la persona que me dice que me vaya, se tomó algo que le dije como personal, lloró y se auto victimizó y sin tener en cuenta el acuerdo que habíamos hecho en cuando a que yo me quedaba a vivir aquí hasta que finalizara estudios, lo rompió y yo sin trabajo y sin diploma tengo que buscar trabajo, casa para compartir con nuevas personas, y dónde meter la cantidad de materiales que tengo, de bellas artes.

Lo ideal sería vivir sola. Pero no tengo un contrato y no creo q se pueda.

Los pisos en madrid son costosos, y por 200 euros consigo una habitación pequeña compartiendo…

Quiero por un lado ver este punto de yo misma tomarme las cosas como personal cuando alguien dice algo que no me gusta y luego termino el acuerdo que hemos hecho, y el acuerdo conmigo de respirar, ver lo mejor para mí y para todos…
De qué manera yo hago lo que veo en esta persona que hizo.

Y también, una preocupación que surge a la hora de pensar qué voy a hacer, a dónde me voy.

Las palabras con las que reaccioné ahora que me hablaba eran:

Tu ya conoces mucha gente, tienes a contactos a quienes pedir ayuda.
Pensando: no tengo tanta gente conocida.
o… a quién le digo?

Y lo otro fue mientras me decía la decisión que ella misma sola tomó, que le falté al respeto y tengo que saber el daño que hago a las relaciones con la falta de respeto, y reaccioné ahí con miedo.

Me dijo que le contó a mi abuela lo que pasó. –con su versión y llorando.- y que ella le dijo que fue una falta de respeto. Yo ahora viajo a Colombia en junio un mes y voy a ver mi familia después de 5 años.
Y ahora pienso: van a crearse ideas de mí, van a hablar de mí: a esto le he dado mucha importancia.
Van a mirarme mal a cuestionarme a criticarme… y a hablar conmigo de eso.
Con esto siento como si yo hubiera hecho algo muy malo y cruel y que tuviera que sentir culpa, y ahora tenga que aguantarme el sermón de mi familia.

Con lo cual me he puesto en una posición de inferioridad con respecto a mi familia, y a mi mente.

Noto que la cara se me pone nerviosa, como tensa, también me costaba un poco de trabajo concentrarme en lo que hacía.

Otros pensamientos han sido: no le voy a dar nada de dinero cuando trabaje… y pienso: qué mala soy! Después de que me ha dado dinero toda la vida.

También he querido que se sienta mal, que vea las consecuencias por lo que hace y que “sufra”, como si fuera la única manera de que alguien va a cambiar, sufriendo, esto es una idea que tengo bastante metida en la mente, yo misma lo he hecho me he creado sufrimiento y creído que así puedo cambiar, pero no es así. Es como la religión, los castigos, etc.

Después llegué a casa y sigue con una actitud que tomé como personal.



Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma sentir tristeza por irme de esta casa en la que he vivido por tres años, sin ver que he ligado emociones y pensamientos a esta casa, creando separación conmigo misma, creyendo que va a ser triste irme por haber vivido muchas cosas aquí y tener miedo de irme por haberme definido como esta casa y por verla como mi espacio personal, donde he podido ser todo lo deshonesta posible, y donde he podido esconderme de la realidad, y suprimir y llorar hasta tener dolor de garganta, por haber estado escondiéndome de mí misma, por no ver que en realidad el espacio personal está en todo, dentro como fuera, y que todo lo que hago y permito se refleja en mí como en el mundo, por tanto, me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido usar las casas y los hogares donde habito, como espacios donde me suprimo de la realidad, me escondo de mi responsabilidad conmigo misma y con el mundo, y donde tengo una especie de bunker caravana que me protege porque me he creído esta percepción y no he querido ver la realidad de que tengo responsabilidad conmigo y con el mundo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido separarme de mi misma al querer tener un espacio personal, donde poder esconderme y estar tanto como sea posible para no enfrentarme a lo que he creado.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentir tristeza por jamás haber tenido un espacio personal, porque veo que siempre lo he buscado por fuera de mí en un hogar, o con una persona. Porque no he creado la auto confianza, el auto respeto, la auto responsabilidad y la auto dirección, y busco eso por fuera de mí, en un espacio personal, donde al ver que tampoco consigo sentirme confiada y respetada, voy a lo que siempre he conocido, como la mente, creando un espacio separado de la realidad donde me dirige la mente y donde existen todo tipo de chats mentales, supresiones, miedos, angustias, preocupaciones, temores, sentimientos, emociones, pensamientos, ideas y creencias, que toman control sobre mí, sin ver que siempre he estado aquí, pero he dado por sentado todo y me he metido más y más en la mente, hasta el punto de olvidarme de mí misma.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma tomar lo que me dicen como personal y auto victimizarme, en vez de respirar y mantenerme aquí como la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma al tomar las cosas como personal, tomar decisiones que no tienen en cuenta los acuerdos que he hecho conmigo misma y con otros.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido reaccionar ante las palabras de los demás y no revisar por qué reacciono, y saltar y decir lo primero que se me ocurre como reacción ante una reación.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma no querer apoyarme buscando ayuda en otra personas.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido preocuparme por no saber a dónde iré ni dónde trabajaré, en vez de estar aquí como el respiro y buscar la mejor opción.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido reaccionar con miedo ante la idea de que soy dañina y siempre daño las relaciones, un miedo al futuro a que me siga ocurriendo en vez de detener ese miedo, y ver cómo han caído las relaciones y cambiar.

Me comprometo a mi misma a detener el miedo a dañar las relaciones, por tener la creencia de que siempre lo he hecho.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido querer hacer valer la visión de mi mente de los hechos y situaciones, sin tener en cuenta todo y dirigirlo a mi misa para tomar l oque sea mejor para todos.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma tener miedo de tener que oir el sermón de mi familia si me dicen que por qué irrespeto a las personas, en ve de estar aquí como la vida sin justificarme como mente y corregir la realidad.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de que las personas se creen ideas acerca de mí, de lo que supuestamente soy y que influencie mi vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido ponerme en una posición inferior a mi familia, y sentir que soy menos que ellos porque son mayores, porque han vivido más que yo y porque yo vengo de ellos, sin ver que todos somos iguales y que al ponerme en una posición inferior estoy creando la polaridad.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma tensionar mi cara, y ponerme nerviosa y desconcentrarme de lo que hago al estar enfrentando puntos de la mente, en vez de respirar y mantenerme aquí.

Me perdono a mi misma por haber acepado y permitido sentir culpa por no querer darle dinero a las personas que me han dado dinero, por estar culpándolos, sin ver que yo soy responsbale por mí y que tengo uqe hacer lo que sea mejor para mí y para todos, en ve de ser movida por la culpa.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a misma creer que soy mala persona por participar en la mente en vez de ver que eso proviene de una idea de malo y bueno, y que en realidad la vida nunca ha surgido porque no lo hemos permitido por participar en la mente en polaridades como bueno y malo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a mi misma querer sufrir por creer que así voy a cambiar. Sin ver que el sufrimiento dificulta el cambio.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido querer que otros sufran para que así cambien, en vez de ver que todos somos iguales y que el cambio viene de cada uno, y al yo querer que otros sufran estoy viendo mi naturaleza de maldad, y estoy queriendo yo sufrir y crear sufrimiento, sin ver soluciones que tengan en cuenta todo y todos y que el sufrimiento tiene que acabar.

Me comprometo a mi misma a crear un sistema de igualdad donde todos sean tenidos en cuenta y el sufrimiento termine.

Me comprometo a mi misma a detener el sufrimiento en mí y en el mundo, para cambiar y apoyarme y a todos.

Me comprometo a mi misma a detener las reacciones revisando cómo las creé y respirando y escribiendo.

2 comentarios:

  1. Querida Laura mantente en el respiro y estabilizate con el respiro para que tomes la mejor decisión sin culpa ni miedo sino con absoluta responsabilidad y confianza y agradece la oportunidad de probarte a ti misma seguir adelante a pesar de todo. Un abrazo

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