viernes, 4 de mayo de 2012

Día 13. (Parte 1) Perdón a mi misma por el sistema


Se recomienda leer en voz alta cada uno.
Nos tenemos que crear como lo que somos, la palabra viva, como lo mejor para todo, ya que hemos aceptado el sistema actual sin ver que requeire un cambio empezando por quién somos:

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido la competición como base de nuestro sistema, aunque vea que engendra frustración y cólera para la inmensa mayoría.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear un sistema donde se humille y se explote a las plantas, animales y personas, por querer que se me permita humillar y explotar a quienes se encuentren en una posición inferior en la pirámide social.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido la exclusión de los que yo percibo como inadaptados y débiles, en vez de ver por qué existe este problema en donde hay unos que se han podido adaptar mejor que otros al sistema, y darme cuenta de que es por el sistema monetario, que crea todo tipo de desigualdad, y por participar en la mente que crea todo tipo de desequilibrio porque se basa en polaridades.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear un sistema donde pocos tengan dinero y muchos no, por no haber estado atenta como el respiro y participar en crear es sistema y crearme a mi misma como lo que apoye la vida sin participar en la mente como aquello que crea el sistema.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear un sistema en cual la comida no es repartida por igual y se permite la muerte por hambre, por no tener en cuenta la realidad física y el cuerpo humano, por haberlo dado por sentado.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear el suicidio como medio de escape a una realidad que yo misma creé por no querer tomar auto responsabilidad por cada cosa que existe.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido haber creado un sistema donde lo que importa es tener más dinero sin importar lo que se tenga que hacer, como crear fábricas e industrias contaminantes por no tener en cuenta la realidad física donde hay para todos por igual pero el ser humano ha creado contaminación que no tiene en cuenta la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear la ilusión de la paz, y usar esta ilusión para crear armas de fuego y defensa de aquellos que no apoyen la misma paz, que es en realidad paz mental lo que la humanidad busca, sin ver que para vivir la paz es necesario revisarnos cada uno y ver cómo estamos creando el sistema y ver que es necesario establecer un sistema monetario igualitario que apoye toda la vida, y vivir el proceso del auto perdón para quitarnos las capas y capas de sistemas que nos hemos puesto, por haber creído en los pensamientos que dicen que tengo que defenderme de algo o alguien.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear los conflictos artificiales e ilusorios y todo tipo de conflictos mentales, y en mi vida, para alimentar los sistemas de la mente y alimentar la economía mundial que se basa en un constante conflicto, donde mi sangre se mueve para alimentar mi mente como en el sistema los humanos nos movemos para alimentar el sistema Económico de consumo y negocio.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear las guerras e invasiones en nombre del petróleo, y creer que si esto termina y se buscan nuevos sustitutos de producción de energía, el mundo no sería posible.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear el asesinato a los humanos y permitir la idea de que a los enemigos se les tiene que matar, sin ver de dónde provienen estos pensamientos para haber llegado hasta el punto de matar a otro igual a mí.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear partidos de derecha e izquierda para dividir la opinión pública, para mantenerme ocupada en debates y peleas sin llegar a un acuerdo que sea lo mejor para la vida, sino estar participando en un sistema de polaridad y de bandos porque he aceptado dentro de mí la desigualdad, y he abdicado mi propia responsabilidad como palabra viva para no aceptar nada menos que la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que la felicidad es tener comodidad, amor y sexo y la libertad de satisfacer todos los deseos, porque lo veo en la publicidad día tras día, sin ver que esto está creando la polaridad de infelicidad donde si no se satisfacen esos deseos, se vive la infelicidad, y estar buscando a como de lugar ser feliz, sin ver que todo ha sido por creer que consumiendo seré más feliz, y por creer que tengo que satisfacer mi mente con sexo, amor, deseos y comodidad, tampoco viendo que con esto estoy poniendo la felicidad por fuera de mí y no la estoy viviendo como una e igual a mí, porque he creído que tengo que contribuir con mi papel en el buen funcionamiento de la economía de mercado y en el buen funcionamiento de mi mente.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido medir el valor de las personas según su cuenta bancaria, y apreciar su utilidad en función de su productividad, y excluir a quien no es suficientemente productivo, sin ver que todos somos uno e igual.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido excluirme del sistema por creer que no soy suficientemente productiva y por no tener cuenta bancaria, en vez de darme cuenta de que no me defino por el dinero que tenga sino por quién soy, y que me he separado de la vida al vivir en auto deshonestidad queriendo satisfacer mi mente y el sistema económico, y no apoyándome como la vida y cambiando el sistema económico por uno que apoye toda la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido dejar de lado a las personas mayores por creer que no son productivos.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido que se recompense con mucho dinero a jugadores de fútbol, y a deportistas de la llamada élite, y a los actores de cine. Y con menos dinero a los profesores y médicos encargados de la educación y de la salud, por preferir el entretenimiento como los deportes y las ilusiones que veo en el cine, y por no tener en cuenta la importancia de mi educación ni de mi salud, por haber escogido la mente sobre mi cuerpo, y por haber creado un sistema de desigualdad e interés que se refleja en el sistema monetario.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido como normales las noticias negativas y aterradoras todos los días por querer sentirme segura viviendo en occidente, y por querer percibir esas guerras como lejanas y ajenas y ponerme en una posición de tranquilidad, sin ver que esta tranquilidad que busco es mental, es una ilusión positiva que está tapando la negatividad que he creado por dejar de lado mi responsabilidad, y que todo existe dentro de mí como en el mundo, por tanto soy completamente responsable por todo y cuanto existe.

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