lunes, 23 de abril de 2012

Día 6 - Sensación en mi pecho

Tengo una sensación en el pecho… a veces son nervios. A veces felicidad. A veces tristeza. Es una  sensación que no siento todo el tiempo pero que a veces estoy sintiéndola y cuando la siento es una constante.
Vibración, sensación… cómo describirla. Es intensa. Es como… un apego a algo, lo vivo así. Porque a pesar de que me digo a mí misma – a mi mente: voy a parar y dejar de sentir y experimentar esta sensación en el pecho – no se va. Puede que disminuya. Pero a veces se hace mucho más intensa.
Voy a anotar algunas situaciones en que la siento:
Cuando estoy con personas que conozco poco o que empecé apenas a salir con ellas. O con personas a las que les tengo cierto “respeto” mental, por ideas y definiciones.
O cuando estoy nerviosa en alguna situación, aunque los nervios en esos casos por ejemplo de hablar con personas con quienes por algo me sienta nerviosa, suelo sentirlos en el estómago.
Más bien esto es por ejemplo cuando estoy hablando con alguien y puedo hablar y expresarme. Pero me da la sensación de que estoy incómoda en esos momentos. Hay algún punto de incomodidad en todo esto, que es lo que hace que quiera y detener por completo esta sensación. Porque veo que me controla.
Por ejemplo, hoy fui al fontanero con una mujer que me acompañó, y desde que salimos empecé a sentirlo.
Cuando llegamos allí, había una niña pequeña, y le dije: Hola!
Me dijeron que se llamaba también Laura. Entonces, sentí esto intensamente… y sentí que quería decir: yo también me llamo Laura, Laura.
Pero… me quedé callada… simplemente sintiendo estos nervios, como que pensaba: bueno ya se pasó el momento en que lo –debí- decir, ya no es como para decirlo. Entonces me quedé callada pero con la sensación en el pecho.

Es una sensación que me da como de pensar y sentir que me voy a perder- como de algo, de la conversación, o que no voy a responder adecuadamente. O en el momento adecuado. Con el ritmo adecuado… como si sintiera, pensara, creyera – que hay un ritmo, en las conversaciones, en los momentos, en el tiempo, en la vida, con la gente.
Un ritmo con el cual uno tiene que guiarse y que tiene que seguir, y que si no lo sigue, ya se perdió, se fue fuera del compás, se equivocó.

Otros momentos donde lo he sentido es cuando estoy en la universidad hablando con una profesora. Recuerdo en este momento 2 ocasiones, pero ha habido muchas.
Una:
Hablando con la profesora de pintura. Hablando de mi trabajo, de lo que quería hacer.
Mientras hablábamos, empecé a sentir esto en el pecho. Es como si no me permitiera ver claro, sino que viera las cosas a partir de quizás interpretaciones, o algo así, como si esa sensación tampoco me permitiera ser clara, completamente abierta, como si fuera una especie de máscara… escondite…
Otra:
Con otra profesora, de escultura.
Estaba explicándole mi proyecto, y luego pidiéndole ayuda y sugerencias.
Cuando me estaba ayudando con la escayola, me puse nerviosa, cuando le hablaba. Pensaba de mí: no me expreso bien. Soy nerviosa. No hablo claro y duro.
No sé ni lo que digo.
Tengo granos en la cara y me los debe estar mirando.
Debe pensar que soy boba… o que tengo algún problema.

También noto que esta sensación en el pecho sale cuando quiero que alguien sienta algo en especial, por ejemlo al sonreirle a la gente, quiero que lo interpreten, o entiendan algo como que me caen bien o que me agradan.
La sensación la describiría de la siguiente manera:
Ácida, dulce, pegajosa, apegada, intensa, fuerte, acumulativa…
No tengo por ahora más adjetivos.
Quiero saber qué es… puede ser una acumulación de sentimientos en mi pecho.

Otras veces en las que la he sentido han sido cuando estoy hablando con alguien con quien tenía ganas de hablar y quiero estar en ese momento contenta y alegre y mostrar que lo estoy y es como si eso palpitara solo de alegría o algo así. Pero lo siento como algo realmente incómodo… porque viene y va, no es constante, desde luego se trata de un sistema, por tanto no puedo confiar en esa sensación porque no es real.


Cuándo la empecé a sentir
Fue hace ya como 3 años…
Sobretodo al estar con otra gente.
Aunque también he notado estando sola, por ejemplo si estoy viendo que alguien comentó un video mío y lo calificó como bueno y me pone un comentario donde me felicita. Surge la sensación y siento quizás algo como orgullo, felicidad, alegría, me siento contenta y me surge una risilla de: ay yo soy muy especial.
Entonces… esa sensación al salir ahí me está mostrando que es ego desde luego, con pensamientos de:
Soy muy linda, soy inteligente, soy especial, soy bonita, soy agradable, etc.
Y lo que vi en la otra situación, con la profesora de escultura, es que es la polaridad de lo arriba mencionado, pensando mientras hablaba con ella que:
Soy fea con granos, soy boba, algo me pasa que debe ser malo, tengo algún problema, no me sé expresar, no hablo claro y alto, no me explico, no digo nada importante ni interesante, incomodo.

Bien, ahora voy a abrir más este punto…
Qué interesante está siendo escribir de esto!
Se abre ante mi un sistema!

Porque ahora viendo y ligando las reacciones físicas que experimento en estos momentos, con sus polaridades, veo lo siguiente:
Cuando tengo estas sensaciones van ligadas a una sensación física, a veces.
-Cuando estoy con alguien y siento alegría, etc, a veces surgen ganas de abrazar a esa persona, de sonreir.
Esto lo sentía más antes… pero ahora cuando me pasa eso simplemente es como que me quedo en ser amable pero no vo ya acercarme a esa persona a abrazarla o a tocarla físicamente, sino sólo sonrío y como dije arriba, quisiera hacerle sentir algún sentimiento “bonito”. Por ejemplo, he definido como bonito, querer hacer sentir a las personas que son “bonitas”, “guapas”, “divertidas”, etc.

Entonces… Veo que esto ha surgido a partir de supresiones.
He suprimido a lo largo de mi vida las ganas de abrazar a la gente, acercarme a ellos, abrirme ante un grupo de gente. O hablar con la gente.
Quizás ha sido porque ha habido intereses de por medio, y no lo he hecho por eso, y también porque me he definido en situaciones como vergonzosa cuando he visto que he querido hablar con alguien y no lo he hecho.
Por ejemplo, en el instituto me gustaba un chico, pero me acercaba a él sólo en mi mente y cuando yo estaba sola es decir en mi imaginación. Así también eso me pasó de pequeña con 9 años.
Y así muchas otras veces.
O por ejemplo, con chicas, queriendo ser su amiga, pero no me acerco por miedo de no agradarles. Eso me está pasando actualmente en la universidad, con chicas con quienes quiero hablar pero luego salen estas definiciones de mi que he dejado que me construyan y me dirijan, y luego siento que no les puedo agradar por como “me muestro”.

Bueno, ahora el lado negativo de la polaridad:
Me he enojado algunas veces con personas. Una vez le di una patada a un chico en el instituto. Aunque fue suave y yo había fumado por 1 vez marihuana. Le di una patada porque sentía rechazo de su parte, en realidad era que con él me definí como tímida, vergonzosa. Y con otras personas, cuando entré a un nuevo instituto durante el 2 año. Y no hablaba con él, ni con mucha gente por estas definiciones y actitudes.
Esto sería debido a esas acumulaciones de que me estaba definiendo, y ligaba esas ideas acerca de mí a que eran otros los que me hacían sentirlas, era con esas personas con quienes las experimentaba.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que soy callada y que no aporto nada.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer el silencio no aporta nada.
Me comprometo a mi misma a cambiar y a corregirme por medio de mis palabras y vivir mis palabras con el principio de lo mejor para la vida.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que tengo que llegar a topes y límites y a traumas para darme cuenta de que algo no va bien y de que tengo que cambiar, en vez de ver, reconocer e identificar la energía inmediatamente y no participar en energía sino dirigirme con el respiro de vida con constancia y dirigiendo la energía para que no me dirija a mí.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido querer esconder la energía en vez de trabajar con la energía para dirigirla y que no me controle, por haber aceptado creer que es una batalla contra la energía la que tengo que luchar, en vez de ver que aquello a lo que uno se resiste, persiste.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido definirme como reprimida.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido juzgar la palabra callada o silenciosa, y creer que es una palabra negativa, en vez de vivirla como yo misma como lo mejor para la vida y aceptar el silencio como yo misma como vida.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido separarme de la sensación de mi pecho que siento por momentos, por creer que surge de manera instantánea y que no puedo detenerla por ponerme en una posición de víctima de ésta sensación en vez de dirigirme y entenderla para que no me controle.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de experimentar esta sensación en mi pecho por miedo de que me controle y me posea, en vez de ver que el miedo no me permite ver y entender por qué está ahí, qué me estoy mostrando a mí y cómo la creé para detenerla y dejarla ir, por medio de mirarla fijamente, ver en qué momentos surge y apoyarme para no ser controlada por esta sensación.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido a lo largo de mi vida haber creado sentimientos, emociones, sensaciones, creencias, ideas, definiciones, percepciones, miedos, sentimientos y reacciones, que se han acumulado en gran medida en mi pecho por no haberme dirigido en el pasado y no haber detenido esa energía ni participado en ella, sino haber creído que era real y no haber cambiado y tenido en cuenta lo físico y la realidad del mundo, y por haber creado para mí una experiencia de ser controlada por las energías y sensaciones de mi cuerpo, donde me he permitido caer en estas creaciones en vez de corregirlas y no participar en ellas sino cambiarlas, dejándolas ir, perdonándome y viviendo mi auto perdón y ecualizándome con la vida, no aceptando nada menos de lo que realmente soy.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que mi cuerpo es un escondite donde debo meter y guardar todo aquello de la mente que no quiero que se conozca ni siquiera por mí, para suprimirlo y no corregirlo, por creer que es más fácil esconder y reprimir, que pararme por la vida y corregir.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido apegarme a la sensación mental de energía y vibración en mi pecho, y permitir que esa energía se apegue a mí, sin darme cuenta de que estoy así creando el miedo a la muerte como ego y creando una relación con la mente donde se crea dependecia y no ver que eso no es vida.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido definirme con la mente.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido participar en la polaridad.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que por medio del sexo puedo acercarme a los demás y ser aceptada, por no querer ser la auto aceptación por haberme separado de mí misma y tener enojo por eso, en vez de aceptarme incondicionalmente para cambiar y corregirme.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido lastimar mi garganta y tener definiciones acerca de mí y creer que tengo que seguir estas definiciones, y haber ligado esas definiciones a mi voz y a mi garganta.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear la polaridad de bueno y malo.
me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear la polaridad de querer abrazar a los demás y hacerlos sentir bien, y el opuesto de querer pegarles.
me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido definirme según las ideas que tengo en la mente, en vez de ver que son energías que he sentido y cómo me he definido, y no me apoyan como la vida sino que me limitan.
cuando y como me vea a mi misma queriendo participar en energía, paro, respiro y me corrijo, no aceptándome ser controlada por las sensaciones en mi cuerpo como en mi pecho.
me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que soy fea, boba, que algo malo me pasa, que no me se expresar, que no sé hablar, que no hablo claro ni alto, que no me explico y que no digo nada importante ni interesante, en vez de ver que son pensamientos que me limitan y no apoyan la vida.
me comprometo a mi misma a parar toda definición que tenga acerca de mí y de los demás, para no limitarme y apoyarme como la vida.
me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido haberle pegado a personas en el pasado por creer que son quienes no me dejan dejar de definirme, en vez de ver que soy yo misma quien me estoy definiendo con la mente y quien tengo que parar.

1 comentario:

  1. Hola laura: sensación en el pecho puede estar ligada a miedo/ petrificaión en relación a temor a la pérdida, específicamente con relación a la familia.

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