lunes, 16 de abril de 2012

Día 2 - Agresividad

Aquí estoy en mi día 2, me asombro a mí misma de lo que se puede ser capaz si uno hace el movimiento físico y realiza la acción física y real, como ésta, escribir, y permitirnos sacar lo que nos ha estado dando vueltas en la mente.

Aún tengo un poco de resistencia en cuanto a centrarme a escribir, me veo desconcentrándome un poco en mirar Internet. Pero basta de resistencias, porque son esas mismas resistencias que me he puesto a mí misma que han hecho mi proceso más difícil y largo.
Hoy me levanté con miedo a las consecuencias.
Las consecuencias por la resistencia, a cambiar y a respirar y en un momento detenerme de participar en la mente.
Durante mucho tiempo, he estado suprimiendo inmensamente pensamientos, emociones, ideas.

Ha llegado la era de las consecuencias. La mente se va a manifestar en lo físico, y esto significa que veremos lo que estamos creando con nuestra mente, porque tendremos menos tiempo de pensar antes de actuar.
Por un lado me alegra que sea así ya que siempre ha sido algo escondido donde no hemos podido ver lo que estamos creando nosotros mismos.
Y ahora, tenemos esta ayuda, este soporte. El mensaje está aquí. Y lo tenemos que llevar hasta la más aislada aldea para que la gente que esté preparada para escucharlo, lo haga y lo aplique.

Tengo que escribir acerca las consecuencias que haya podido tener el hecho de que haya tenido resistencias a apoyarme en varias ocasiones.
Y a tomar como personal que la persona con la que vivo, madre, tenga una resistencia enorme al auto perdón porque lo considere como un punto de estar sintiendo culpa.
Y yo he participado en reacciones y pensamientos acerca de pegarle a los demás, hacer daño, maltratar, abusar físicamente a los demás, y así mismo he tenido miedo de que me hagan eso a mí.

No me han pegado sino una vez mi madre una cachetada pequeña, otra vez uno en el colegio me empujó al suelo estando enojado, y otra vez mi primera pareja cuando terminamos, me empujó al suelo participando en el enojo también.
Sólo ha habido esas ocasiones.
Por mi parte, he pegado a un chico estando borracha, nos caímos al suelo. Estaba tan débil de lo borracha. Pero estaba muy autoenojada y lo reflejé pegándole a él.
También a una chica en una fiesta, terminé en el suelo a punto de ser golpeada.
Otra vez, esto más de pequeña, como a los 9 años, le pegué a una compañera de clase en la cabeza con tanta fuerza que me dolió la mano.
Y ella se alejó de mí y me quedé sola en la clase por un tiempo.
Con mi madre apenas empezó el proceso, siempre me terminaba molestando con todo lo que me decía. Y el Chat mental acerca de pegarle para que no continuara, inclusive alguna vez tuve gestos bruscos.

Con mi pareja actual he tenido muchas reacciones de enojo, y bastante Chat mental, he llegado a ponerme violenta, moverme con enojo, incluso amenazar.

Y con la gente ahora lo que me pasa es que tensiono mis piernas hasta un punto donde pienso que podría llegar a ser capaz de pegar o lastimar.

Es un punto fuerte en realidad me ha estado rondando la cabeza.

Veo que pegar a los demás es completamente inaceptable.
Y pensarlo también. Es como hacerlo.
El querer pegar a alguien viene de enojo, enojo por lo que he aceptado yo misma.
También agrego pegarme a mí misma. Lo he hecho, al pegar a puertas, por ejemplo.
Al estar enojada. Al querer pegar. Me pegué a mi misma. He pensado en pegarme.
En qué pasaría si cogiera algo y me hiciera daño a mi misma.
Veo que se ha acumulado este punto y es la primera vez que escribo bastante sobre el.
Veo que el miedo a las consecuencias está ligado al daño, es decir a que las cosas se dañen, se perjudiquen. A cómo uno a través de acumular pensamientos y emociones puede llegar a hacer cosas destructivas o amenazantes. Incluso sin hacerlas, solo a través de continuamente alimentar los pensamientos. Y es un punto que desde que vi que uno mismo crea su propia realidad, fue de lo primero que llamó mi atención, el hecho de que cada uno crea sus consecuencias con la mente.

Por tanto, este auto enojo ha venido desde supresiones del pasado.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener resistencias a escribir.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido resistirme a mi misma a escribir, y en cambio ver Internet sin tener en cuenta el tiempo, ni mi compromiso conmigo misma, ni a mi misma al no vivirme a mi misma como auto dirección.

Cuando y como me vea participando el miedo a las consecuencias de lo que yo he creado y de lo que se está manifestando en el mundo como reflejo de mi propia mente como yo misma, paro, respiro, y cambio para dirigirme a mí y corregir las consecuencias al tomar auto responsabilidad.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido usar el Internet como una excusa para no dirigirme cuando escribo y para desconcentrarme, en vez de mantenerme atenta a mi misma con lo que surja mientras escribo para poder abrir el punto completo.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido estar enojada por las consecuencias de mis actos en vez de parar y cambiar.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de las consecuencias.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear Chat mental acerca de miedo de que las personas que se opongan a desteni me lastimen, porque estoy identificándome con el mensaje en vez de vivirlo y creando un miedo en vez de dirigirme aquí y caminar.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear justificaciones para no cambiar el miedo a que me peguen o a pegar.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido definirme como agresiva.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido aceptar la violencia en el mundo de cualquier manera.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido crear la violencia en el mundo y en mí misma.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de la palabra violencia.
Este punto continuaré abriéndolo.

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