sábado, 28 de abril de 2012

Dia 11. Aceptando el sistema


Hoy amanecí con agujetas por el yoga del jueves, la primera clase, un dolor muy intenso en la parte de atrás de las piernas, que al caminar siento unas agujetas muy dolorosas, me hace pensar que si será por el poder que he dado a mi mente y pensamientos.
Tuve chat con mi padre desde Colombia… dice que vaya por mes y medio, a ver familia y amigos y pasear. No voy  hace 5 años, y me vine “dejando allí” una imagen de mí completamente dirigida por la mente, donde no conservo relaciones que no hayan sido influenciadas por emociones, por situaciones donde no me dirigí a mi misma, y que sé que ahora que vaya voy a enfrentar todo aquello que sucedió y a ver las consecuencias, y comprobarme a mí misma si he cambiado o no.

Cuando hablaba con mi padre acerca del viaje, mi madre me decía que busque trabajo para verano, allí o aquí en madrid. No he trabajado en ningunas vacaciones. Y ahora mi sensación es de frustración, y enojo que reflejo en mis padres, porque fui educada viendo disney y creyendo en una vida perfecta, y ahora me enfrento con la realidad que hemos creado donde tenemos que trabajar y donde hay un ambiente de crisis constante, como si la vida tuviera que ser sufrimiento y supervivencia.

Me doy cuenta de que yo misma he participado en crear este sistema actual, y que tengo que cambiarme a mí y entender cómo lo creé para poder cambiarlo como a mí.

También enfrenté un punto de energía de celos y miedo, por el dolor de las piernas, y por creer que en un futuro quedaré incapacitada, y estar pensando en mi pareja creyendo que no le gustaré, que no me querrá, y que querrá conocer otras personas.
Y eso mismo sentí con mi padre, como si yo le hubiera decepcionado por ser irresponsable y no tener dinero propio y cuando hablaba con él estaba teniendo este miedo de que no me apoye monetariamente, de que diga: ahí te quedas tú sola ya no te apoyo más, y pensaba que diría algo así enojado, porque yo estaba un poco silenciosa, porque estaba preocupada en la mente pensando que no quería ir mucho tiempo a Colombia, por inseguridades, y pensando que lo tomaría con molestia y personal y que me diría eso con alguna reacción fuerte de sobresalto.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido culpar a mis padres porque me hayan educado con disney y películas de dibujos animados y de ilusiones y fantasías irreales, y haber creído que ese mundo era posible para mí y haber dejado de lado toda la realidad como la mente insconsciente donde está toda la verdad suprimida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de las reacciones de las personas si yo no estoy aquí presente como el respiro sino preocupada en la mente y estando silenciosa.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido quedarme en silencio preocupada en la mente, en vez de hablar y dirigir mi vida.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de que las personas con las que interactúo no me quieran apoyar más porque piensen que soy inservible física o monetariamente, porque me duela el cuerpo y por no tener dinero, sin darme cuenta de que este miedo es debido al rechazo a mi misma por no tener mi propio dinero y por las consecuencias de lo que he creado como dolor físico y como no tener dinero físico, por no haber estado presente como el respiro, sino por haber estado preocupada en la mente.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido acumular reacciones hasta el punto que después estallo, y permitir estas reacciones de sobresalto, donde no tengo en cuenta mi cuerpo, ni el momento ni el respiro ni a los demás, solamente esta energía de sobresalto y de estallido.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido rechazarme a mi misma por participar en la mente.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido rechazar a los demás porque participen en la mente y creer que son inservibles y creer que tengo que ignorarlos, rechazarlos y dejarlos de lado, en vez de verme a mi misma y ver que yo también tengo una mente la cual tengo que dirigir como yo misma, y que rechazar a los demás porque participen en su mente es un reflejo de lo que me hago a mí por participar en mi mente.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido rechazar mi cuerpo porque con él mi mente ha vivido en este mundo, donde yo no he estado como el principio de vida director, y tener la creencia de que mi cuerpo no sirve ya por haber participado en la mente, y creer que tengo que auto flagelarme, lastimarme y castigarme por participar en la mente y por haberlo hecho siempre, sin ver que en cada respiro puedo comenzar a dirigirme a mi misma y tomar responsabilidad por cada una de las consecuencias de haber participado en la mente sin tener en cuenta mi cuerpo ni la vida ni a nadie.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido valorar a las personas por el dinero que tengan y por sus capacidades físicas.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de ir a Colombia por miedo de ver a las personas del pasado con quienes he vivido situaciones que no he dirigido con auto responsabilidad, y creer que cuando las vea voy a volver a ser auto deshonesta, en vez de ver que puedo asistirme a mi misma al verlas siendo honesta conmigo misma y comprobándome a mi misma si he cambiado o no, y en qué tengo que cambiar y auto perdonarme.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo del recuerdo que tengan de mi las personas del pasado y tener miedo de que me definan según sus mentes, en vez de ver que soy yo quien determino quién soy, qué acepto y qué no, y quien me corrijo soy yo por lo mejor para la vida.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de ver a las personas del pasado en Colombia que no veo hace mucho tiempo por creer que cuando las vea voy a ver todo aquello que no me gusta de mí y que he querido suprimir, en vez de ver la oportunidad de pasar por eso siendo auto honesta y respirando para no participar en la mente y para auto corregirme y cambiar mi actitud, mi cuerpo, mi programación, para no ser controlada por mi propia mente.

Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido sentir emociones como tristeza, enojo y fastidio por ver que ya no es como antes que no tenía que trabajar, sino que ahora tendré que trabajar y tomar auto responsabilidad y cuidar de mí y obtener dinero, y ya no puedo estar por ahí de vacaciones sin hacer nada como en el pasado.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido juzgar a mis padres porque me hayan traído a un mundo donde para vivir toque trabajar, en vez de ver que yo misma he aceptado este mundo y no me he parado para cambiarlo y cambiarme.
Me comprometo a mi misma a apoyarme a mi misma sin excusas ni justificaciones para no hacerlo, por ver que tengo que cambiarme a mi misma por lo mejor para todos y cambiar el sistema, empezando por mi y que apoyarme monetariamente es fundamental para poder vivir.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido elegir dormir antes que pararme, escribir y corregirme viendo los patrones y la energía que he creado y cambiado por lo que sea mejor para mí como para la vida.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener miedo de que mi padre no me quiera apoyar monetariamente por creer que mi mundo caería, y que estaría sola y desamparada, por no haberme apoyado a mi misma desde un principio.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido tener resistencias a ir a Colombia a ver a mi familia y conocidos por miedo de enfrentar mi propia mente, y estar planeando ser auto deshonesta y suprimir la verdad y querer actuar con una sonrisa en la cara y con amabilidad en vez de verme a mi misma en autohonestidad y cambiarme a mi misma momento a momento no permitiendo deshonestidad en mi misma.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido poner mi confianza por fuera de mi en los demás y esperar que me muevan los demás.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido poner mi confianza en la energía y en los pensamientos, emociones, reacciones y sentimientos sin ver que he sido programada desde siempre para ser guiada por la mente y no he parado ni para ver qué estoy haciendo.
Me comprometo a mi misma a parar la mente viendo qué estoy haciendo y cómo y dirigiendo mi mente para que esté al servicio de la vida.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido desconfiar de los demás, por en primer lugar haber puesto mi confianza por fuera de mí.
Me comprometo a mi misma a no darme por vencida y a ser la auto confianza y vivir siendo la auto confianza.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido depender de los demás como de mi familia y mis padres por no haber tomado responsabilidad por mi misma desde el principio, y sentir enojo conmigo misma por depender monetariamente de alguien más, y tener miedo de que esas personas no me den más dinero, aceptando así vivir en el miedo y en la esclavitud.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido creer que la única manera de seguir siendo mantenida monetariamente es participando en la mente, en vez de ver que participar en la mente no me apoya como la vida, sino que tengo que estar aquí en cada momento como el respiro haciendo lo que sea mejor para mí y para todos para traer un mundo mejor y apoyándome a mi misma como a todos por igual.
Me perdono a mi misma por haber aceptado y permitido dormirme por creer que es más fácil suprimir las emociones y no estar despierta con posibilidad de revisarme y cambiarme, por creer que hacer eso es demasiado difícil, sin ver que eso es más fácil porque es algo físico y real y no implica participar en la mente que no tiene en cuenta a todos por tanto no me tiene en cuenta a mí como la vida y no permitido ser apoyada por mi misma como por la vida.
Me comprometo a mi misma a ayudarme a mi misma como a mi cuerpo para apoyarme en este mundo mientras esté aquí para corregirme y corregir el mundo.

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